La mejor manera, pues, de perder el miedo al sexo es practicando sexo
Levanta las clavículas, sin elevar los hombros, para hacer entrar todavía un poco más de aire y finalizar de esta manera de ocupar los pulmones por completo. A lo largo de todo el proceso de la inspiración el aire debe entrar progresivamente, sin sacudidas, de forma suave y continuada. Sigue leyendo
